El Ministerio de Transporte comenzó la elaboración del borrador de un nuevo Código Nacional de Tránsito, con el que se pretende actualizar una normativa que lleva más de 20 años vigente y que, pese a varias reformas, sigue enfrentando cuestionamientos por sus costos y trámites.
El Gobierno Nacional puso en marcha la preparación del borrador del nuevo Código Nacional de Tránsito, una iniciativa que busca adaptar las normas que regulan la movilidad en Colombia a las condiciones actuales del país y, especialmente, a la realidad económica de los ciudadanos.
Desde el Ministerio de Transporte se anunció que la reforma tendrá como uno de sus principales objetivos proteger la vida en las vías, pero también evitar que las sanciones y los trámites se conviertan en una carga desproporcionada para los conductores.
Multas de acuerdo con la capacidad económica
Uno de los cambios que plantea el Gobierno está relacionado con las multas de tránsito. La propuesta contempla que las sanciones sean más justas y proporcionales a la capacidad económica de los conductores, con el propósito de evitar que una infracción represente un impacto excesivo para los hogares de menores ingresos.
La reforma también pretende revisar los costos asociados al Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) y al Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (SIMIT).
A esto se sumaría la posibilidad de establecer cursos pedagógicos más económicos, ampliar la vigencia de las licencias de conducción y establecer plazos más razonables para la realización de la revisión técnico-mecánica.
Menos trámites y barreras
Otro de los ejes de la iniciativa será la simplificación de los procedimientos que actualmente deben realizar los propietarios y conductores de vehículos.
La intención es eliminar barreras que, según el Gobierno, han generado demoras, ineficiencias y costos adicionales para millones de colombianos.
Aunque todavía se trata de un borrador en construcción, la propuesta abre la puerta a una discusión nacional sobre la manera en que se aplican las normas de tránsito y sobre los costos que deben asumir los ciudadanos para cumplirlas.
El Gobierno insiste en que la seguridad vial y la protección de la vida continuarán siendo prioridades, pero plantea que el cumplimiento de las normas debe estar acompañado de un sistema de sanciones y trámites más equilibrado, transparente y acorde con la realidad económica de las familias colombianas.
El nuevo Código Nacional de Tránsito deberá avanzar ahora por las diferentes etapas de construcción y discusión antes de convertirse en una nueva normativa para los conductores del país.
