Hacia las 8:15 de la mañana de este sábado 8 de noviembre se vivieron momentos de angustia en Tunja, luego de que una serie de explosiones sacudieran los barrios colindantes con el Batallón Bolívar.
De acuerdo con el reporte oficial, una volqueta estacionada en el Bario Prados de Alcalá generó preocupación entre los habitantes, quienes informaron a la Policía sobre la presencia de elementos extraños en su interior. De inmediato, se desplegó un amplio operativo de seguridad, se acordonó el perímetro y se pidió a la comunidad mantener la calma mientras los técnicos antiexplosivos realizaban las inspecciones correspondientes.

La secretaria de Gobierno del departamento de Boyacá, Alejandra Pico, explicó que las detonaciones correspondieron a explosiones controladas ejecutadas por expertos para garantizar la seguridad de la ciudadanía.
“Desde las 5 y seis minutos de la mañana recibimos información de la comunidad sobre un vehículo con elementos extraños. Se activaron todos los protocolos en conjunto con el Ejército, la Policía Nacional y la Alcaldía, con el fin de corroborar el contenido del vehículo. Informamos que las explosiones registradas fueron controladas y hacen parte del procedimiento de verificación”, señaló la funcionaria.

Aunque las explosiones fueron controladas, el estruendo generó daños materiales dentro de las instalaciones del Batallón Bolívar y rompió vidrios de las ventanas de varias edificaciones, causando alarma entre los residentes del sector. Las autoridades confirmaron que no se reportaron víctimas ni heridos, y que la situación fue controlada.
Organismos de seguridad adelantan las investigaciones para establecer la identidad de los autores del atentado terrorista, las primeros indicios de inteligencia militar señalan al frente Adonay Ardila Pinilla del ELN como el presunto responsable.


